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sábado, 30 de julio de 2011

Lost.



¿Sabeis esos momentos de la vida en los que no tienes la menor idea de qué puedes hacer para volver a la normalidad?
Pues yo estoy así; y ni siquiera sé como he llegado hasta aquí.
Solo sé que si inventaran un nuevo significado para la palabra "Gilipollas", mi nombre apareceria a su lado en los diccionarios. No sé que debería hacer ahora.
Pero sé que las echo de menos, que aunque lo oculte las necesito a mi lado como todos estos años en los que me han apoyado. Pero estoy cansada de luchar para no lograr nada. Porque, aunque no lo parezca, yo también me enfado de vez en cuando. Y me encantaría que por una vez, solo por una vez, se pusieran en mi lugar y trataran de entenderme. Y ojalá sacara algo en claro de todo esto pero no es así. Estoy cansada, necesito tiempo aunque no sé para qué lo quiero despues de todo esto.
Que sin ellas estoy perdida, aunque tal vez debería haberlo pensado antes.

martes, 26 de julio de 2011

Si existen.

Si no existe la Eternidad, ¿cómo es posible que haya cosas que nunca se olviden?
Si no existen los sueños, ¿por qué nos empeñamos en hacerlos realidad?
Si no existe la Felicidad, ¿qué se supone que debemos lograr?
Si no existe el amor,¿cómo se llama esto que estoy sintiendo?

¿La respuesta? Que sí existen.
Que la eternidad, los sueños, la felicidad, el amor... Son tan reales como el dolor,la tristeza o las desgracias. El problema es que siempre nos empeñamos en ver el lado negativo de las cosas. No negamos la existencia del dolor pero sí la del amor verdadero.
¿Por qué? ¿Por qué no podemos vivir pensando que lo bueno también es real? ¿No sería todo mucho más fácil?

Lo sé. Sé que las tristezas pesan más que las alegrías, pero también sé que las segundas son tan reales como las primeras y que si tengo que vivir prefiero hacerlo como lo he hecho siempre:


¡Creyendo en Cuentos de Hadas!

domingo, 24 de julio de 2011

Before the storm...


Comienzan a quitarse las máscaras que un día crearon para ocultarse. Dejan a un lado los juegos y se muestran tal cual son, algo que deberían haber hecho hace mucho tiempo. Pero ya es demasiado tarde para enmendar ese error y muchos otros. Yo, que lo observo todo desde un segundo plano, no sé que decir. Y tal vez no haya nada que decir. No tengo ni voz ni voto, no puedo opinar. Y en cambio ellos que si pueden no quieren hablar. Y cuando lo hacen ni siquiera se escuchan. Tan solo se lanzan su enfado en forma de palabras sin darse cuenta de que así no se entenderán nunca.

Y siguen haciendo a otros pagar sus platos rotos.
¿Y qué puedo hacer yo para que eso cambie?
Nada. No hay nada que hacer, no existe solución posible por mi parte. Solo puedo seguir escuchando como continúa cayendo la lluvia de esa tormenta contra mi ventana mientras espero que el vendaval acabe y que sea cierto que después de la tormenta, venga la calma...