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sábado, 18 de mayo de 2013

Nothing else matters


El paso del tiempo. El miedo a avanzar. El frío del invierno. Las ganas de soñar. Las voces del pasado. Ecos, solo eso. Ecos que a veces no permiten avanzar. Ven, bésame por dentro. ¿Que cómo se hace eso? No sé, pero lo averiguaremos; tenemos tiempo. Dijiste "No te entiendo" y mi "¡No es tan difícil!" te hizo reír  Yo enloquecí con tu risa y tú volviste a reír. "Quiéreme", dijiste. "Cómo si no lo hiciera ya", pensé. Quise mirarte a los ojos y me encontré en ellos. Reflejo de tantas dudas y tantos deseos. Quise Quiero ser tu musa, la ardua nota de tu piano, el "si" desafinado de aquel verano. La nota "sol" que se cuele por tus brazos cuando fuera solo llueva. 
Pero, espera, ¿dónde estamos yendo? "¿Qué más da?", rugimos por dentro, "si al fin y al cabo nos queremos ". 


' ¿Dónde vamos tan deprisa?, me pregunta tu sonrisa. Si tú quieres tengo el plan '


sábado, 4 de mayo de 2013

Sometimes...



De vez en cuando me paro a pensar en ti...en mí...
De vez en cuando me vuelvo una desconocida, investigo mis ideas como si no fueran mías. De vez en cuando me busco en tus espejos, a veces hasta me encuentro en ellos. De vez en cuando las cartas que envío llegan a su destino, (solo de vez en cuando...). De vez en cuanto abro ese cuaderno, pero siempre lo vuelvo a cerrar. De vez en cuando quiero perderme, y hay veces que llego a conseguirlo, pero nunca se me dio bien eso de jugar al escondite...Siempre me acabas encontrando. De vez el cuando el tiempo nos da una tregua, se relaja, se vuelve manejable. Pero de todas esas veces, solo de vez en cuando sabemos aprovecharlo. 
De vez en cuando me leo. Busco en mis palabras soluciones y, de vez en cuando, recuerdos. Cualquier cosa que me haga entrar en razón, recapacitar y volver a empezar de cero. Busco los secretos que nadie ha llegado a entender y trato de entenderlos yo primero...

...De entenderme, más bien. 


' De vez en cuando la vida nos besa en la boca y a colores se despliega como un atlas '



martes, 16 de abril de 2013

Por el miedo a equivocarnos.



Llevábamos ya un tiempo viviendo juntos. Me hacía compañía, no sé si buena o mala, pero compañía al fin y al cabo. En el fondo no nos iba tan mal. Pero él no pensaba lo mismo. Un día abrió la puerta y se fue. No recuerdo cuándo, pero se fue. Sin una razón, sin una excusa. Sin una disculpa por el tiempo perdido. El café comenzaba a enfriarse cuando me di cuenta de que ya no estaba. En cambio mis esperanzas comenzaron a arder con la idea de un futuro nuevo. No estaba dispuesta a perder un solo tren más. Al irse, me había dado cuenta de todas las cosas que había pasado por alto, de todos los pequeños detalles que podría haber aprovechado de no haber sido por su culpa, por culpa del miedo. El mismo que me había hecho tantas veces rectificar, que había provocado tantos silencios. El mismo que hacía imposible avanzar, arriesgar (y ya sabemos que quien no arriesga no gana). 

El mismo que un día salió por esa puerta para no volver. 


Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar. ' 
                                                                                                     (Paulo Coelho)